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Fallece en
Puerto Rico Carlos Franqui:
periodista,
escritor, y veterano luchador
por la
democracia en Cuba

Periodista, escritor, y combatiente revolucionario contra la nefasta dictadura de Batista en
la clandestinidad en Cuba, y luego en la Sierra Maestra junto a Fidel Castro, Franqui salió
de la isla en 1967 medio desencantado al ver que Castro desviaba el cauce democrático de la
revolución aunque sin romper formalmente todavía.
Carlos Franqui, hijo de campesinos, nació en 1921 en un cañaveral en la isla. Muy joven
ingresó en una escuela vocacional donde se unió al viejo partido comunista. Después, obtuvo
una beca para seguir estudiando en la Universidad de La Habana, pero no la utilizó, se
convirtió en organizador del partido a los veinte años de edad y fundó varios grupos en
pueblos rurales. Sin embargo, rompió con el partido comunista por fuertes discrepancias
acerca de su rígida línea política y su visión no democrática de la sociedad. Y se convirtió
en socialdemócrata.
Lector voraz, la lectura le proveyó de una educación a nivel universitario. Y logró, para
ganarse la vida, trabajar como periodista, a la vez que se integraba en movimientos
literarios y artísticos, y en los que conocería a noveles escritores y artistas estéticos
que luego obtendrían fama como el pintor Wilfredo Lam.
Se
unió a la expedición de Cayo Confites para derrocar a la dictadura de Trujillo en Santo
domingo y en ella conoció a Fidel Castro. En 1957, durante su clandestinidad en la lucha
contra Batista fue arrestado por las fuerzas represivas del Buró de Investigaciones, pero
estando preso se produjo el asalto del Directorio Revolucionario al palacio presidencial y
lo soltaron creyendo que Batista había muerto. Pasó al exilio y se unió a las fuerzas de
Fidel Castro en México. Ya en la Sierra Maestra fue director de la emisora Radio Rebelde.

Franqui entrevistando a Fidel
Castro
Al
triunfar la revolución en 1959 fue nombrado director del diario oficial Revolución.
Sin embargo, mantuvo un criterio periodístico y político
independiente, que le costó fuertes enfrentamientos con personeros del gobierno, incluso con
excompañeros de la Sierra, por lo que sería destituido del periódico. Partió a Europa,
convertido en una especie de embajador extraoficial cubano del arte y la cultura y conoció
artistas e intelectuales como Picasso, Miró, Sartre y otros. Organizó el famoso Salón de
Mayo, en 1967 en La Habana, en el que afamados artistas del mundo presentaron sus obras.
No
obstante, su posición disidente le continúo trayendo problemas con el gobierno. Finalmente,
logró establecerse en Italia, y ya convencido de la traición de Castro a la inicial
revolución democrática, en 1968 rompió definitivamente con el régimen al firmar una carta
condenando la invasión soviética a Checoslovaquia. Entonces, utilizó la pluma para denunciar
el sistema totalitario que Castro había impuesto a sangre y fuego en Cuba. Su primer libro
en este trayecto Retrato de familia con Fidel fue un éxito inmediato. Luego le
siguieron otras obras, entre ellas, una de las que más les abrió los ojos al mundo sobre el
castrismo y su falsía:
Cuba, la revolución, mito o realidad.
A
principios de los 90s se mudó a Puerto Rico. Tuvo varios programas de radio y en 1996 fundó
la revista trimestral Carta de Cuba junto al profesor universitario y escritor Andrés
Candelario, y en la que publicaba trabajos de calidad de intelectuales cubanos, como entre
otros, el ensayo La primavera de Cuba (1992), del periodista que esto escribe.
Y como siempre, mantuvo
una intensa campaña contra la represión en Cuba.
El gobierno cubano para intentar desprestigiarlo
lo tildó de traidor y
lo acusó
de trabajar para la Agencia Central
de Inteligencia de EUA.
El
sábado 16 de abril de 2010 murió a los 89 años de edad este intelectual y combatiente cubano
que ya pasó a los anales de la Historia de Cuba.

Franqui
durante una entrevista en Madrid.
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