|
Miami-eua

Francisco Javier Denis
Un libro excepcionalmente
interesante
Bueno, me acabo de levantar, después de
haberme quedado dormido con el libro sobre el pecho, Me voy al baño a lavarme la cara, y por
supuesto, cepìllarme los dientes. Con pasta colgate, que me recuerda aquella Crusellas y
compañía allá por el Cerro, cerquita de mi barrio y del parque Jabón Candado, donde íbamos a
juzgar pelota y donde conocí a Villaya, primera base del primer y mejor team de pelota
femenino de toda la Islita. Me miro al espejo y me veo ojeroso, ¡claro, si llevas tres días
acostándote a las 3 o las cuatro de la mañana con el libro entre las manos! Pero bueno, me
voy para el Versalles a tomarme un cortadito, junto con una que otra croquetita de carne y
una empanadita de jamón y queso. Cojo por la 122 avenida
hasta la calle 8 del South Guest, sigo derechito y doblo en
la 29, me meto en el parqueo y salgo caminando para la barrita del Versalles,.
La bellísima camarera que con una sonrisa en
los labios se me acerca y me hace la pregunta de rigor:
¿Qué desea señor?
Pollo, le digo, dame un cortadito, una
croquetita de carne y una empanadita de jamón y queso.
La chiquita me mira algo sorprendida, supongo
que por lo de pollo. Y ahí mismo caigo en cuenta: La culpa la tiene Juan Alborna
Salado. Me metió de cabeza en la lectura de El Oro de
Manny Plaza, y ahí mismo me contagie con el personaje detectivesco. ¡Que clase de
libro mas interesante!. Porque uno se contagia con el detective, y claro esta, trata de
adivinar capitulo tras capitulo cual será el final de Manny y sus travesuras, pero cuando
llegas a la última hoja, te das cuenta de que mejor te metes a pintor de brocha gorda,
porque para detective no sirves.
Y por eso, como consuelo, le recomiendo este libro a todo el que
quiera estar dos o tres noches sin dormir, porque después que comiencen a leerlo, no hay
forma de desprenderse de el. El oro de Manny Plaza ¡Que libro más interesante,
ameno y fácil de leer! No dejen de leerlo. Se van a acordar de mi.

|